Plagas y enfermedades de la berenjena
01 jul. 2020

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Plagas y enfermedades de la berenjena

La berenjena, Solanum melongena, es uno de los cultivos más extendidos por su alto valor culinario y potencial comercial. Sin embargo, como ocurre con los cultivos más adaptados a nuestras necesidades, decenas de enfermedades y plagas acechan a una buena producción: insectos, hongos y bacterias son potencialmente dañinos para estos vegetales. Vamos a repasar algunos de estos peligros.

Enfermedades de la berenjena producidas por hongos

Sin duda alguna, un gran volumen de las enfermedades de las solanáceas, como la berenjena, están ocasionadas a los hongos. Gracias a su especialización y su omnipresencia, estos organismos son capaces de extenderse rápidamente y dañar una plantación por completo. Entre las enfermedades más comunes de la berenjena producida por hongos nos encontramos:

·       El mildiu: esta enfermedad, común a muchas especies vegetales, causando estragos especialmente en la vid, es causadas por oomicetos de la familia Peronosporaceae. Se identifican por manchas de color verdoso claro que se va tornando de amarillento a marrón en el haz de las hojas, mientras que en el envés puede aparecer una pelusa grisácea. Esta se corresponde a las hifas del hongo. Su transmisión es por esporas en épocas lluviosas o de alta humedad y cálidas, momento en el que la plaga se extiende rápidamente.

·       La alternaria: provocada por hongos ascomicetos del género del mismo nombre, no solo representan un problema para las plantas, sino para los seres humanos. En cuanto a la berenjena, este hongo crea una capa parda oscura por encima de la berenjena (las hifas del hongo) y manchas ocres propias del marchitamiento.

·       Fusariosis: las especies de Fusarium, un género muy extenso de hongos, producen en la berenjena varios tipos de podredumbre. Estas se suelen detectar en el tallo, visible a simple vista, o en las raíces, lo que se aprecia más tarde. También pueden provocar la podredumbre vascular. En casi todos los casos termina con la rápida muerte completa de la planta.

·       La antracnosis: también conocida como chancro, esta enfermedad es típica de zonas húmedas y calurosas. Está provocada por varios géneros de hongos que producen necrosis en las hojas y el fruto, así como en los nervios y hasta las flores. Se suele apreciar como manchas costrosas y oscuras sobre la planta.

·       La botritis: el moho gris es otra de las enfermedades fúngicas más extendidas. En concreto, en la berenjena se puede apreciar como una capa sobre el fruto y hojas de color gris oscuro. Cuando se extiende provoca el marchitamiento y muerte de la planta.

·       La abolladura de la berenjena: esta enfermedad está provocada por Taphrina deformans y su afección es característica ya que crea zonas de distinta coloración y deformadas, abombadas y oblongas, tanto en hojas como en frutos.

·       El oídio: una de las enfermedades más conocidas en plantas de interés comercial es el oídio, producido por varias especies de hongos cuyas hifas se ven de color blanco parduzco sobre las hojas y frutos.

·       La mancha foliar: esta afección se aprecia por manchas circulares, limitadas por las venas, que comienzan en las hojas más viejas. Está provocada por Septoria lycopersici, que va defoliando la planta, poco a poco, hasta dejarla sin capacidad para alimentarse.

Enfermedades de la berenjena producidas por virus y bacterias

Además de los hongos, existen varias enfermedades bacterianas con mucha capacidad destructiva. Existen diversos vectores de contagio bacteriano, aunque estas suelen viajar en el agua contaminada o por contacto directo. Normalmente se transmiten por heridas en la planta causadas por golpes o, incluso, por insectos.

·       La podredumbre blanda: Provocada por Erwinia spp., la podredumbre blanda muestra síntomas, primero, en las hojas como lesiones acuosas que crecen rápidamente. Se reconoce fácilmente porque huelen mal y van deteriorando el aspecto de la planta (o el fruto) paulatinamente.

·       La marchitez bacteriana: Ralstonia solanacearum coloniza el xilema de la planta, causando que esta se marchite al impedir que los nutrientes lleguen a su destino. Los síntomas iniciales se observan en un solo lado de la hoja o en una rama. A medida que la bacteria coloniza el xilema, la planta va secándose cada vez más rápido.

Plagas de la berenjena provocadas por insectos

Los insectos se cuentan entre las afecciones más peligrosas. Su capacidad de traslado y su gran voracidad, unida a que pueden transmitir otras enfermedades asociadas a su acción, convierten a las plagas de insectos en uno de los principales temores para el cultivo de la berenjena.

·       El Pulgón: esta es una de las plagas más cosmopolitas y generales, y aun así destructivas, de las plantas. Los géneros Myzus y Aphis están muy extendidos por el mundo y, si no se controlan, son capaces de marchitar la planta al absorber su savia a través de los nervios foliares.

·       Orugas: la berenjena, como muchas otras solanáceas, sufre de importantes pérdidas por la heliotis, provocada por la oruga del insecto con el mismo nombre (Heliothis armigera), y otros gusanos que se comen la hoja y los frutos (los verdes, especialmente).

·       Minadores: especies como la mosquilla Liriomyza sp. ponen sus huevos en las hojas de la berenjena, permitiendo que las larvas se alimenten de la misma. Pero, a diferencia de las orugas, estas se comen la hoja por dentro, provocando galerías que se observan claramente.

·       Nemátodos: existen numerosas especies de nemátodos que afectan a las raíces de la berenjena. Especialmente importante es el género Meloidogyne, que genera agallas y tumores en las raíces y otras partes de la planta, y puede terminar provocando una enfermedad severa.

·       Trips: provocada por Frankliniella occidentalis, esta enfermedad se muestra en las hojas y en los frutos recién cuajados. Mientras que en la planta se producen unas manchas plateadas por la reacción a su saliva, las larvas son muy voraces y se alimentan principalmente del fruto.

·       Mosca blanca: además del daño que provoca este insecto al alimentarse, junto con sus larvas, las heridas que dejan suelen dejar la puerta abierta a hongos y bacterias, así que no es raro que se asocie esta especie a otras enfermedades del cultivo de la berenjena.

 

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