Enfermedades del cereal: prevención y tratamiento
02 nov. 2020

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Enfermedades del cereal: prevención y tratamiento

Con el frío llegan los cereales de invierno. Con el trigo y la cebada llegan, también, diversas enfermedades. Prevenirlas, y en el peor de los casos tratarlas, es una cuestión que debe dominarse cuanto antes para prevenir pérdidas. ¿A qué se enfrentan estos cultivos durante los meses fríos?

Cuáles son las principales enfermedades de los cereales

Las enfermedades de los cereales son muchas y variadas. Una de las maneras más útiles de clasificarlas es por el cereal al que afectan, aunque algunas de ellas son menos específicas y actúan contra varias especies por igual. Así encontramos:

Enfermedades de la cebada

Las más destacadas son la helmintosporiosis y la rincosporiosis. La primera la causa un hongo llamado Pyrenophora teres, y se aprecia por las manchas en forma de rayas oscuras que provoca en las hojas. A veces, estas manchas pueden tener forma de red o forma ovalada.

La rincosporiosis, producida por Rhynchosporium secalis, suele atacar en estados de desarrollo más avanzado, produciendo lesiones en la hoja y espigas en forma de escaldadura de forma ovalada, con un borde más oscuro y el centro más claro. La consecuencia de ambas es la pérdida de vigor y la muerte de la planta según se extienden ambos hongos, que afectan principalmente a las partes aéreas.

Enfermedades del trigo

Las principales son la septoriosis y la septoriosis de las glumas. La primera es producida por Septoria tritici., un hongo que coloniza al trigo joven durante los meses de invierno. Esta enfermedad necesita una temperatura comprendida entre los 15ºC y los 20ºC, por lo que no comienza a hacer estragos hasta meses después de la infección. Por suerte, los primeros síntomas aparecen en un plazo entre los siete y los quince días desde esta, lo que se aprecia con picnidios, negros, y manchas necrosadas de color marrón claro.

La septoriosis de las glumas es producida por Stagonospora nodorum, y se transmite por semillas infectadas o transportada por el viento. Produce una mancha similar a la producida por la septoriosis, con picnidios, pero de color marrón claro, muy difíciles de distinguir. También puede infectar a las espigas, provocando manchas de color marrón oscuro.

Cómo prevenir y tratar las enfermedades de los cereales

Las enfermedades de los cereales de invierno protagonistas, como vemos, son de origen fúngico. Esto nos permite tener cierto margen de acción. En primer lugar, podemos prevenir de forma adecuada su aparición. Además de prestar especial atención a los días de viento y lluvia, es imprescindible hacer un control rutinario y aleatorio de la cosecha, para detectar cualquier posible contaminación.

Para prevenir, Sulfaprón L está especialmente diseñado para controlar la aparición de diversas enfermedades, entre ellas el oídio en los cereales. Su ingrediente principal es el azufre, y se considera un macronutriente fundamental en todos los cultivos. Una vez identificada, podemos actuar con un producto fungicida temprano, como Maredo. Este producto se aplica por vía sistémica, y tiene acción preventiva, curativa y erradicante de enfermedades de los cereales.

Se puede usar en la cebada, el trigo, y también en la avena y el centeno, en pulverización normal, con un plazo de seguridad de 28 días. Trata patologías tan habituales como las royas, la septoria y otras infecciones como las producidas por Rincosporium, o la helmintosporiosis.

Rumble es un fungicida de contacto de amplia eficacia a la hora de combatir los hongos multiparásitos. Se aplica para el control de septoriosis en el trigo y del Helmintosporium en los cultivos de cebada. Belprón también es un fungicida preventivo de contacto, capaz de inhibir la germinación de las esporas del hongo. Está especialmente recomendado para el tratamiento de la roya y la septoria en el trigo.

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