Beneficios de la rotación de cultivos
28 may. 2020

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Beneficios de la rotación de cultivos

La rotación de los cultivos es una técnica muy antigua cuya invención no podemos datar con exactitud, aunque sabemos a ciencia cierta que se remonta varios milenios atrás. Dicha práctica consiste en alternar las cosechas que se cultivan en un espacio determinado a lo largo del tiempo, lo que reporta una serie de beneficios nutricionales y defensivos a las plantas que en este artículo vamos a explicar.

Además, la rotación de cultivos es una práctica compatible con la agricultura ecológica, un sistema de cultivo que intenta minimizar el impacto ambiental que dicha actividad genera y que está cada vez más de moda. Afortunadamente, el mercado agroquímico ha sabido adaptarse a esta nueva realidad lanzando una serie de productos novedosos como Sinergiprón, el cual permite enriquecer el suelo de una forma natural sin peligro de contaminar las aguas subterráneas locales.

Las enfermedades

Uno de los principales beneficios de la rotación de cultivos es evitar la propagación de enfermedades. Al alternar familias distintas de hortalizas cada año, se les niega a dichas plagas el hospedador que necesitan para completar su ciclo, por lo que la incidencia de este problema en nuestros cultivos será muchísimo menor.

Los nutrientes del suelo

Como los animales, las plantas también se alimentan de una serie de elementos químicos del entorno, los cuales acaban agotándose más rápido de lo que se renuevan de forma natural. Esto nos lleva a la conclusión de que existen dos opciones para evitar carencias nutricionales en nuestros vegetales:

Uno es añadir estas sustancias artificialmente, en forma de fertilizantes. Los fertilizantes tradicionales están compuestos por sustancias nutritivas muy solubles, que tienen como pega la posibilidad de que lleguen a contaminar el entorno debido al lixiviado de las mismas hacia aguas subterráneas.

Otra es dejar que la tierra “descanse” durante una temporada, permitiendo que recupere estos elementos. Esto no significa que debamos dejarla sin uso, sino que podemos sembrar en ella otras especies cuyos requerimientos nutricionales sean distintos e incluso enriquezcan la tierra. Es lo que se conoce como rotación de cultivos.

La rotación de cultivos es una técnica frecuentemente utilizada en la agricultura ecológica, y que tiene como objetivo evitar que se repitan las plantas que se cultivan en una misma parcela tras un determinado tiempo. Para ello, se alternan vegetales de requerimientos nutricionales elevados con otros de requerimientos escasos y, finalmente, con “cultivos mejorantes”; que son aquellas especies que mejoran el perfil mineral del suelo y/o la microfauna del mismo. Las leguminosas son un ejemplo de cultivo de mejora, ya que en sus raíces habitan microorganismos simbióticos fijadores de nitrógeno atmosférico que terminan aumentando la cantidad de este macronutriente en el sustrato.

La técnica de rotación de cultivos puede ser complementada usando los nuevos productos que están llegando al mercado y que son respetuosos con el medio ambiente, como por ejemplo los bioestimulantes. Un ejemplo lo tenemos con Sinergiprón Complex 25, un producto formulado a base de ácidos húmicos y fúlvicos, que permite mejorar la estructura y perfil mineral del suelo mediante sustancias de origen natural y lenta liberación, por lo que resulta completamente compatible con la agricultura ecológica.

Los ácidos húmicos y fúlvicos son sustancias que se forman de manera natural en el suelo como consecuencia de la descomposición de la materia orgánica, y participan en la formación de los complejos arcillo-húmicos. Estos son de gran importancia para la alimentación vegetal, ya que actúan como reservorio de muchos nutrientes.

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