Agricultura extensiva: ¿qué es y qué características tiene?
19 sep. 2019

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Agricultura extensiva: ¿qué es y qué características tiene?

El secano y el regadío no son los únicos tipos de explotaciones agrícolas que debemos tener en cuenta a la hora de hablar de cultivos. De hecho, la agricultura extensiva es una de las más habituales en nuestro país y, por lo tanto, una de las que tiene un mayor peso en el sector y en la economía. De ahí, la necesidad de conocer bien sus características básicas.

Definición de agricultura extensiva

La agricultura extensiva es el sistema de producción de cultivos que busca aprovechar el suelo y sus recursos naturales. Se realiza en parcelas con un gran número de hectáreas, y combina los recursos que ofrece la naturaleza con los propios del trabajo agrícola. 

Cultivos más comunes de las explotaciones agrícolas extensivas

Una de las diferencias entre la agricultura intensiva y la extensiva es los cultivos más habituales en cada caso, ya que las características de algunas variedades las hacen más propicias para este tipo de explotaciones. Esencialmente, son de tipo extensivo:

-Los cereales, especialmente la avena, el trigo, la cebada y el centeno.

-Las legumbres, como los garbanzos y los guisantes.

-Los frutales, como el olivo y el almendro.

-La viña, que es una de las más habituales en la zona mediterránea.

-Algunas hortalizas, como las cebollas y el melón.

La mayoría de estos cultivos de agricultura extensiva es de secano, y se limita a aprovechar los recursos hídricos fruto de la naturaleza para ofrecerles la humedad necesaria para su desarrollo.

Principales características de las explotaciones extensivas 

La agricultura extensiva se identifica por una serie de características fundamentales:

-Se desarrolla en terrenos de gran extensión.

-Su producción por hectárea es mucho menor que la de los cultivos intensivos.

-Tiene una baja necesidad de mano de obra.

-No requiere de mucha maquinaria industrial para su explotación.

-Causa un menor impacto en el entorno, por lo que resulta más sostenible a largo plazo.

-Es, en su gran mayoría, una agricultura de secano. Por lo tanto, no implica grandes inversiones económicas para establecer un sistema de regadío.

-Se recurre al uso de abonos orgánicos para mejorar las cosechas.

Ayuda contra la eutrofización 

Este tipo de agricultura también es un recurso en muchas zonas para evitar el proceso de eutrofización. Es decir, para prevenir que se acumulen demasiados nutrientes en el agua y, por lo tanto, que se acabe dañando el medioambiente de manera muy grave.

Ventajas de la agricultura extensiva

El uso eficiente de la modalidad de agricultura extensiva representa diversas ventajas, tanto para la explotación como para el suelo de la parcela donde se lleva a cabo.

Para empezar, hay que tener en cuenta que las características de la agricultura extensiva en España permiten que sus cultivos puedan ser trabajados por pocas personas, con solamente los recursos técnicos indispensables. Por lo tanto, aunque no tengan una productividad excesivamente alta, ofrecen un margen de beneficio suficiente.

Igualmente, si contamos con los conocimientos suficientes para controlar los insumos y recursos técnicos aplicados, con estos cultivos se puede realizar  una agricultura ecológica, y reducir al mínimo su impacto ambiental 

Otro de los aspectos más positivos del secano es que este tipo de agricultura produce un mayor rendimiento en algunos cultivos. Un buen ejemplo de esto son los olivos, ya que las aceitunas pueden proporcionar más aceite al no contener tanta agua.

Por supuesto, la aplicación de la agricultura extensiva también implica el ahorro de agua, un factor indispensable en zonas donde no abundan los recursos hídricos. Por lo tanto, colaborar en muchas ocasiones a reducir el peligro de desertización.

Finalmente, tampoco podemos olvidar otra de las grandes ventajas de este tipo de agricultura: la preservación del suelo y la posibilidad de evitar cambios físicos fruto de la erosión provocada por el regadío.

Agricultura extensiva en España

El análisis de la agricultura extensiva en España se relaciona de manera directa con tres de los cultivos más característicos de nuestro país: los cereales, la viña y los olivos. 

Los cereales como el trigo, el maíz y la cebada se encuentran en la mayor parte del territorio español a lo largo de todo el año. Siempre que las condiciones del terreno sean adecuadas, presentan pocos problemas para su desarrollo. Algunas de las zonas más propicias para los cultivos de agricultura extensiva de cereales son Castilla y León, Castilla La Mancha y Aragón.

Por otra parte, los olivos son también un referente de este tipo de agricultura  de nuestro país. Extremadura, Castilla La Mancha y Andalucía – sobre todo, Jaén – son las tres comunidades españolas en las que la plantación de olivos adquiere mayor protagonismo y ofrece mejores resultados.

Finalmente, los viñedos son otro de los ejes de la agricultura extensiva en España. Producen tanto uvas para el consumo en mesa como para la elaboración de excelentes vinos y cavas, reconocidos en todo el mundo.  La Rioja, Cataluña, Extremadura y Castilla La Mancha son las cuatro comunidades autónomas en que encontramos mayores extensiones de explotaciones de viñedos, aunque su cultivo está extendido en todo el país.

Diferencias con agricultura intensiva

El análisis de la  agricultura extensiva e intensiva y sus diferencias define ambos conceptos por contraposición de sus características básicas, tanto en lo referente a los cultivos más adecuados para cada tipo de explotación como por su modo de trabajar y recursos empleados. Entre ellas, destacamos:

-Las explotaciones agrícolas extensivas requieren de parcelas de terreno mucho más amplias que la intensiva para conseguir la viabilidad de los cultivos.

-Los cultivos intensivos exigen el trabajo de muchas más personas para conseguir su correcto desarrollo y cosechas satisfactorias.

-La agricultura extensiva se basa en el aprovechamiento de los recursos naturales esencialmente. Por lo tanto, aunque se recurra a insumos para sus cultivos, su dependencia es mucho menor que en el caso de las  plantaciones intensivas.

-El aporte por vías artificiales de agua es indispensable en el caso de las tierras en las que se practica la agricultura intensiva.

-La inversión económica requerida para el trabajo de una explotación intensiva es mucho mayor que en el caso de la extensiva. Sobre todo, en lo referente a la instalación de sistemas de riego y mano de obra.

-Las plantaciones intensivas pueden dar un margen de beneficio más elevado, esencialmente porque sus cosechas ofrecen una mayor cantidad de productos.

-Las explotaciones extensivas no agreden tanto el suelo, ni en su composición ni en su forma, como la intensiva. Esencialmente, esto se debe a que no plantea acciones invasivas en la tierra con el objetivo de maximizar o acelerar en exceso la producción.

-En cambio, la agricultura intensiva tiene por objetivo aprovechar al máximo el terreno para sacar de él la mayor cosecha posible. Esto implica poner en juego todos los recursos  al alcance de los responsables de la parcela para conseguir su optimización. 

En definitiva, podemos decir que la agricultura extensiva e intensiva representan una visión opuesta del tratamiento del suelo y el cultivo, así como del uso del agua y los elementos necesarios para su desarrollo. 

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