¿Ya tienes todo preparado para la siembra del cereal?
05 oct. 2020

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¿Ya tienes todo preparado para la siembra del cereal?

Se acerca el invierno y, con él, el momento de sembrar los cereales propios de esta época fría: trigo, cebada, avena y centeno son los protagonistas. Para ponerse manos a la obra hay que tener en cuenta cuándo y cómo hacerlo. ¿Qué contempla el calendario de siembra y cosecha de los cereales de invierno?

Fases de la siembra del cereal

La siembra de los cereales invernales, el trigo, la cebada, la avena y el centeno, necesita de una preparación previa y de una ejecución concreta para poder asegurar que la cosecha germinará sin problemas. La preparación del suelo está destinada a crear las mejores condiciones para el cultivo, aunque siempre hay un factor que depende exclusivamente del clima, la meteorología y otros condicionantes.

Preparación de la tierra para la siembra del cereal

El primer paso es refinar el suelo. Esto ayuda a homogeneizar y disponerlo para una siembra más sencilla. Otra función de la preparación consiste en ayudar a controlar las malas hierbas. Observar su crecimiento con ojo crítico es el primer paso para poder contener sus efectos.

Habrá que eliminar las malas hierbas de forma mecánica en la medida de lo posible. En algunos casos podremos usar productos especializados para prevenir la aparición de otras.

Otro procedimiento necesario para la preparación es la trituración de los restos del anterior cultivo, lo que aumenta la materia orgánica del suelo y ayuda a mantener la hidratación del mismo. El triturado se realiza con unos 20-35 cm de profundidad, antes de proceder a la fertilización.

Esta se puede hacer con una máquina de siembra y fertilización, con fertilizadoras o de forma tradicional. Este aporte adicional se ha de realizar antes de la siembra, o al mismo tiempo, sin que pase demasiado entre los dos eventos.

Proceso de siembra del cereal

Una vez preparado el terreno, deberemos pasar a la siembra. Antes o durante el proceso de preparación deberíamos proceder a escoger las semillas con las que vamos a trabajar. La siembra de semillas de cebada, avena, centeno y trigo debería basarse en variedades adaptadas al clima y la tierra para obtener el mayor rendimiento. Esto se suele identificar de manera local.

Por otro lado, hay que escoger adecuadamente qué especies cultivar: ¿un solo cultivo? Es más arriesgado, pero maximiza el producto obtenido. ¿Varios cultivos? Es apostar por la seguridad, ya que cada especie tiene unas necesidades y resistencias distintas, pero es más difícil trabajar con diferentes cosechas. Organizar bien las parcelas es muy necesario.

Una vez escogidas las semillas, procedemos a la siembra. Para los cultivos de invierno se requiere mucha humedad, lo que podría afectar al cultivo si las condiciones no son idóneas. Como regla general, se requieren dos quintales de semillas de cereal por cada hectárea cultivada.

La profundidad a la que se siembra depende mucho del cereal y el terreno. Como término general podemos decir que oscila entre los 2 y los 5 cm. Lo normal es introducir la semilla entre los 3-4 cm, que puede llegar a 4-5 cm como máximo en el caso de suelos sueltos y secos. Es imprescindible no pasar esta medida para evitar el sobreesfuerzo de la planta al salir.

Con todo esto presente, podemos planear adecuadamente la preparación y el proceso de siembra de los cereales de invierno, con el objetivo de sacarle el máximo rendimiento a la cosecha.

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